martes, 28 de julio de 2009

Dulce


Me encontraba totalmente cansada, mi día fue extenuante, entre trabajo, amigos y familia solo quería llegar a mi casa pero sobre todo moría por llegar a mi cama, quería descansar mi cuerpo tan agotado. Al llegar a la casa tome una ducha de repente me encontré en un lugar desconocido, mire a mi alrededor pero nada me recordaba haber estado ahí en algún momento de mi vida, camine por un ancho pasillo, sin saber donde me llevaría, llegue a una puerta y con miedo sin saber que encontraría tras ella la abrí lentamente con mucho cuidado, mi corazón latía fuertemente, sentía que pronto saldría de mi pecho. Tome la manilla de la puerta y la gire lentamente esperando que lo que estuviera tras la puerta no fuera algo muy malo, al abrirse la puerta dio un crujido espeluznante, que me puso los pelos de punta lentamente asome la cabeza para mirar que había en esa habitación desconocida, vi que era todo normal entonces entre mi cuerpo completamente.



La pieza era clara sin mucho adornos era una sala de estar o un living tal vez, esta totalmente iluminada por dos grandes ventanales del frente de la casa. Pero donde estaba y porque? no lo sabia comencé a mirar todo como buscando una explicación, pero muy poco había para que me diera una idea de porque estaba en ese lugar.



Camine buscando cualquier indicio de gente pero la casa estaba abandonada. Cuando me tocan el hombro, di un salto que llegue al techo casi, al voltear no vi a nadie y eso realmente me asusto, quise salir de ahí de inmediato pero solo daba vueltas no encontraba por donde salir, comencé a llorar desconsoladamente y los nervios se apoderaron de mi, ya era un manojote nervios que no veían por donde iba ya que el llanto nublaba mis ojos, subí una escalera como si la solución de mi problema lo encontrara en el segundo piso.



Corrí por todos lados y cuando logre calmarme porque otra vez me di cuenta que estaba sola, logre pensar mas claro, me dispuse a bajar nuevamente ya que por el segundo piso no llegaría a ningún lado mas que me salieran alas, camine hacia la escalera, al llegar al pie de ella siento otra vez esa mano en mi hombro me dio un susto tremendo y caí por las escaleras rodando, al reaccionar escuche una voz que me llamaba y me decía…



Dulce, dulce despierta es un sueño…



Al terminar de escuchar eso di un salto y me desperté. Al abrir los ojos te vi a ti mirándome con tus hermosos ojos verdes, me abrace a ti y agradecí que todo fuera un sueño…



Dulce mi niña te quiero mucho, espero que te guste mi loca historia de hoy….besos

No hay comentarios:

Publicar un comentario